PRIMEROS SÍNTOMAS DEL ALZHEIMER: CÓMO DETECTARLOS

El Alzheimer es, seguramente, una de las enfermedades más crueles, pues nos priva de nuestros propios recuerdos y de la capacidad de valernos por nosotros mismos, es decir, de nuestra propia identidad. No es extraño entonces que sea uno de los motivos de preocupación más importantes para las personas que se acercan a la vejez y de sus familiares más próximos.

Los casos aumentan a medida que la esperanza de vida también lo hace, y ya son más de 46 millones las personas afectadas por esta enfermedad en el mundo. Una cifra que convierte al alzheimer en una preocupación superior al cáncer o las enfermedades cardiovasculares.

La pérdida progresiva e inexorable de la memoria es la señal más identificable de la enfermedad e implica cambios vitales de gran calado

Sin duda, afrontar la pérdida de memoria y los recuerdos de toda una vida afecta en todos los ámbitos a la persona afectada, además, si hay patologías previas estas puedes verse agravadas por los efectos del Alzheimer, por eso los familiares del enfermo y los propios cuidadores tienen un gran peso en el tratamiento y el acompañamiento de la persona que sufre Alzheimer.

Como hemos comentado, suele ser la pérdida de memoria uno de los principales síntomas que desata la alarma, pero tenemos que ser cautos, ya que a medida que envejecemos el cerebro también lo hace y pequeños olvidos o distracciones pueden ser normales. Sin embargo, si estos descuidos se convierten en habituales y notamos que la persona mayor empieza a olvidar personas o hechos que forman parte de su vida cotidiana, tenemos que empezar a preocuparnos y recurriremos al especialista médico que hará una valoración del paciente y del estado de avance de la enfermedad.

Otro síntoma al que estaremos atentos es la desorientación, tanto temporal como espacial, y el enfermo empezará a olvidar fechas importantes como su cumpleaños, aniversarios familiares o el día de la semana o el año en que viven. También pueden olvidar lugares cotidianos de su entorno, como la parada del autobús o la ubicación de las tiendas en las que compra habitualmente.

Más complicado es cuando se produce una dificultad progresiva en la elaboración de tareas básicas, como la cocina, con los riesgos que supone, o cuando se requiere una medicación pautada. Puede producirse dificultad para vestirse, asearse o recordar palabras que forman parte habitual de su vocabulario.

Los cambios constantes y bruscos de humos es uno de los primeros síntomas del Alzheimer. Estos se producen sin motivo aparente y en algunos casos la persona afectada por la enfermedad puede volverse agresiva. También cambios en la personalidad, como desconfianza hacia personas de su entorno y ante desconocidos, o apatía o depresión.

Los cuidadores son, sin duda, fundamentales a la hora de detectar los primeros síntomas, ya que pasan con ellos gran parte de su tiempo, y darán la voz de alarma en un estadio precoz; acudir al especialista y empezar a tomar las medidas que están a nuestro alcance para minimizar y retrasar los síntomas de la enfermedad puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Los especialistas de Asistencia Domiciliaria Numancia 7 están capacitados para detectar estos síntomas e informar a los familiares para acudir cuanto antes al especialista.



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