LAS PERSONAS MAYORES Y LOS PELIGROS DE LA PRIMAVERA

Aunque vivimos en el norte y los meses de febrero y marzo suelen ser fríos y duros, llevamos unas semanas de temperaturas suaves y ausencia de lluvias que anticipan la primavera… “¡Qué tiempo más loco! Ya no hay inviernos como los de antes”, dicen nuestros mayores.

Si bien el invierno es una época difícil para las personas mayores, que afecta especialmente a su salud y donde se tienen que cuidar especialmente, y pese a que nos quedan aún semanas frías por delante, desde este blog de Asistencia Domiciliaria Numancia 7 nos queremos anticipar a la primavera y daros algunos consejos acerca de cómo estar bien preparados para esta bonita estación del año.

La primavera y las alergias, todo un clásico que se materializa en dolor de garganta, ojos irritados, tos y estornudos… El polen de la vegetación hace de las suyas y podemos ver, si estamos cerca de un parque o jardín, como nuestras ventanas y balcones se llenar de un polvillo amarillo que es la causa de estas alergias en personas especialmente susceptibles. Por ello, si ese es nuestro caso, evitaremos dar paseos en los días más ventosos, donde el polen está en suspensión de forma más concentrada, y durante las primeras horas de la mañana, por la misma razón. Tener a mano antihistamínicos que nos ayuden a minimizar los síntomas es una buena idea, pero siempre consultado con nuestro médico para evitar contra-indicaciones si estamos medicados con otro tipo de fármacos.

Si bien el frío del invierno, como decíamos, afecta a la población mayor de forma más directa, también el color es un enemigo a tener en cuenta; las temperaturas extremas siempre tienen que ser vigiladas. Estar bien hidratados en todo momento, eliminar de la dieta las comidas excesivamente calóricas o susceptibles de estropearse con el calor como las mayonesas,  y evitar salir a la calle en las horas más calurosas es una medida básica pero efectiva.

Por otro lado, no podemos olvidarnos de la famosa astenia primaveral. Es cierto que el aumento de horas de luz y de las temperaturas repercute, positivamente, en el estado de ánimo de las personas mayores, y eso de traduce en un mejor estado general de salud y calidad de vida; pero no menos cierto es que, en esta época, algunas personas presentan un cuadro, que denominamos astenia primaveral, caracterizado por síntomas como apatía, somnolencia, irritabilidad, cansancio… Hay que estar especialmente atentos a estos síntomas y recurrir a nuestro médico personal, que nos aconsejará cómo afrontar esta patología que, si bien afecta especialmente a personas con edades comprendidas entre los 22 y 55 años, puede presentarse a cualquier edad.



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