CUIDAR LA AUTOESTIMA DE LAS PERSONAS MAYORES

Podemos definir la autoestima como la relación que mantenemos con nosotros mismos. Si esta relación es sana significa que nos aceptamos tal y como somos y dejamos de juzgarnos y, por lo tanto, dejamos de condenarnos por no ser como pensamos que deberíamos ser o hacer lo que hacemos.

Una baja autoestima es sinónimo de falta de aceptación, y el diálogo más íntimo que mantenemos, que es con nosotros mismos, se llena de acusaciones y remordimientos.

En nuestro día a día nos encontramos con situaciones que pueden hacer mella en nuestra autoestima. Si somos capaces de lidiar con ellas, nuestra autoestima saldrá reforzada pero, si no es así, puede que se vea debilitada y tenga consecuencias psicológicas que redunden en un bajo auto-concepto.

Las personas de edad avanzada pueden encontrarse en una situación especialmente vulnerable. La soledad, la merma de las capacidades físicas y cognitivas, la pérdida de seres queridos, los cambios en su entorno, etc., siempre tienen un impacto que será asumido y gestionado según la salud de su autoestima.

La ayuda psicológica es importante cuando, en una situación de baja autoestima, la persona mayor sufre. Por ello, creemos que es importante que todos tengamos claro unas sencillas pautas para reforzar la autoestima de las personas mayores y dejar de cometer errores en nuestra relación con ellas que la mimen.

En primer lugar, tenemos que ayudar a las personas de edad avanzada a ser autónomas. La asistencia domiciliaria supone una ayuda para la realización de las tareas del hogar y el acompañamiento, y se adaptan a la situación de cada persona, siempre fomentando y respetando su autonomía. Ser autónomo durante más tiempo ayuda a una mayor y mejor autoestima.

Es importante también, y lo hemos comentado en repetidas ocasiones en este blog, tener en cuenta y respetar las decisiones de las personas mayores. Ellos tienen derecho a expresar sus opiniones y a tomar las decisiones que les atañen directamente. Es común descalificar la opinión de una persona de edad avanzada y creer que sus ideas ya no tienen vigencia hoy. Atender y prestar atención a sus razonamientos siempre tendrá un impacto positivo en su autoestima.

Mantener una vida social activa, hacer ejercicio físico –en la medida de las posibilidades de cada persona–, realizar actividades que supongan un enriquecimiento intelectual (leer, acudir a cursos, conferencias, museos o aprender a manejar un ordenador, redes sociales, etc.) nos ayudará a mantenernos activos y mejorar nuestras capacidades. Retrasar el envejecimiento a través de la actividad física y mental es posible.

Cuidar la imagen personal es clave. Muchas personas mayores abandonan paulatinamente el cuidado de su físico e incluso relajan sus hábitos de higiene. Cuidar nuestro aspecto y vernos bien proyecta una buena imagen de nosotros mismos hacia los demás pero también hacia nosotros que puede ayudar a cuidar nuestra autoestima.

En Asistencia Domiciliaria Numancia 7 contamos con los mejores especialistas en la atención, en el propio hogar, de personas mayores.

Nuestros profesionales son avalados por un riguroso proceso de selección, experiencia y capacidad.



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